Emergencias
En esta serie de obras se representan momentos fugaces, momentos de viaje y pérdida de reglas. Las imágenes fueron captadas en diversos viajes realizados por el artista. La presencia del agua y la sensación fluida de la pintura nos permite sumergirnos en un ambiente de tiempo suspendido, un guiño gestual al mundo flotante del Ukiyo-e en un lugar alejado de las convenciones en donde la desnudez se intuye o desvela a través de los movimientos de los cuerpos y ropajes que se desenvuelven bajo normas propias.
Reproducción fotográfica: Alessa Viteri.
Emergencia II
Las composiciones de esta serie incorporan la presencia del pintor a través de la huella, y con una pincelada evidente se modela conscientemente ritmos orgánicos que recorren la superficie. Este trazo controlado se ve sustentado sobre el color y el nervio del gesto de los soportes donde pinta. Estos fueron realizados por su hijo en una etapa en la que la paternidad se impuso a la pintura, y la pintura ayudaba a acunar la vitalidad de su hijo. El orden de la estructura de los trazos impone una retícula que recuerda a las huellas dactilares y a la impronta de la identidad controlada desde la dactiloscopia al urbanita contemporáneo. Es en este choque entre los primeros gestos y la pintura estructurada del trazo meditado se busca una superficie liminal, un espacio suspendido entre el control y el gesto.
Reproducción fotográfica: Alessa Viteri.
Emergencia I
Estas piezas también dialogan con la herencia de las pastorales renacentistas de Tiziano o las de Cézanne, así como Le Déjeuner sur l’herbe de Manet; así como las impresiones de desnudos de niños de Fortuny o Sorolla. Con este imaginario se acentúan esos ambientes previos al de las normas del rendimiento social y los contextos urbanos.